El pasado 13 de febrero, la NASA daba por finalizada la misión del rover Opportunity, al no conseguir contactar con él desde que una colosal tormenta de polvo marciano lo obligase a entrar en modo de hibernación.

 

Hasta ese momento, Opportunity había salvado múltiples escollos, como sobrevivir a una tormenta anterior y liberarse de un atasque en la arena marciana. El mayor logro de todos, sin embargo, fue sobrevivir 14 años mandando datos científicos de valor incalculable cuando había sido diseñado para durar 90 días marcianos (aproximadamente 93 días terrestres).

 

Oppy, como le llamaban cariñosamente desde el centro de control, era uno de los rovers de la misión MER (Mars Exploration Rover), concretamente su nombre técnico era MER-B. Su gemelo Spirit (MER-A), llegó a Marte en enero de 2004, acompañándole Opportunity en febrero de ese mismo año. Spirit, sin embargo, sucumbió al frío marciano en 2010.

 

Durante sus 14 años, Opportunity, se desplazó más de 45 kilómetros, lo que lo convierte en el vehículo rodado que más distancia ha recorrido en la historia de la exploración espacial. A lo largo de su larga vida, mandó más de 225.000 fotografías e hizo descubrimientos tan excepcionales como la existencia de esferas de hematita en Marte, las cuales solo se forman en presencia de agua, confirmando que millones de años atrás, Marte fue un planeta húmedo potencialmente habitable.

 

El legado de Opportunity, que ahora descansa en el apropiado Valle de la Perseverancia, continúa hoy con el rover Curiosity: el hasta ahora último miembro de la saga robótica previa a nuestra llegada física al Planeta Rojo.

 

Os dejamos un video que resume la magnífica misión de Opportunity.

¡Gracias por todo, Oppy!