La delgada atmósfera marciana (y tóxica ya que está compuesta casi totalmente de CO2), supone un desafío no solo para los astronautas que viajarán al Planeta Rojo en las próximas décadas, sino que también plantea un reto aeronáutico. Y es que una atmósfera tenue significa una sustentación pobre si pretendemos volar en ella.

Pese a todo, los ingenieros del Jet Propulsion Laboratory de California, están decididos a mandar allí un helicóptero explorador en 2020. Por supuesto, este helicóptero no será igual que a los que estamos acostumbrados en la Tierra, sino una pequeña sonda autónoma con el tamaño aproximado de una pelota de baseball y con un peso ligeramente inferior a dos kilogramos de peso.

Las condiciones en que en las que el helicóptero necesitará elevarse son similares a las que hay a 33 kilómetros de altura en la Tierra, por eso las hélices necesitarán moverse a más de 2.400 revoluciones por minuto (10 veces la rotación de un helicóptero terrestre), logrando así una elevación aproximada de 4 metros y medio, con una autonomía para unos 90 segundos en cada vuelo. Esto puede parecer poco, pero servirá para salvar escollos a los que normalmente se enfrentan los rovers en Marte y que pueden retrasar las misiones semanas.

Aunque el helicóptero marciano se encuentra todavía en fase de pruebas, el JPL nos presenta un video en el que podemos ver cómo será su funcionamiento.

Sin duda un humilde vuelo para un helicóptero, pero un gran salto para la exploración espacial 🙂